La gestión de riesgos financieros y la cobertura de divisas son conceptos que suelen solaparse en el mundo financiero.
Ambos buscan reducir las posibles pérdidas que pueden sufrir las empresas al invertir en distintos mercados internacionales, por lo que conocer a fondo de qué tratan te ayudará a entender su relevancia en este mundo globalizado.
¿Qué es la gestión de riesgos financieros?
la posible pérdida monetaria que los inversionistas o empresas enfrentan al invertir en diferentes mercados internacionales. Estos riesgos pueden ser causados por diversas razones, como los cambios en los tipos de interés o fluctuaciones en el valor de la moneda. Para profundizar en estos temas, es muy interesante poder contar con la formación que ofrecen cursos de finanzas a distancia como los de EAE, donde desarrollar todas estas temáticas en profundidad.
Es el proceso de identificar, analizar, eliminar y reducir los riesgos de perder el dinero invertido mediante la toma de decisiones informadas y estratégicas.
Esto se logra anticipando los posibles escenarios y trabajando en consecuencia para minimizar sus efectos. Además, son capaces de implementar políticas y estrategias orientadas a controlar las pérdidas y la optimización de costos y ganancias.

Existen diversos tipos de riesgos financieros como:
- Riesgo de crédito: se traduce en la posibilidad de que un deudor no cumpla con sus obligaciones de pago.
- Riesgo de mercado: aquel relacionado con la variación perjudicial para la empresa de indicadores como los tipos de interés, los precios de las acciones o las tasas de cambio, varíen de manera perjudicial para la empresa.
- Riesgo de liquidez: la incapacidad de la empresa de no poder acceder a la financiación necesaria para cumplir con sus obligaciones.
- Riesgo operativo: pérdidas financieras causadas por errores humanos, fallos tecnológicos o eventos externos.
Para una gestión de riesgos financiera eficiente se requiere una serie de pasos, que incluyen:
Identificación de los riesgos
Se lleva a cabo mediante un análisis interno de la empresa y un estudio externo del entorno económico y financiero.
Evaluación de los riesgos
Procedemos a hacer una evaluación del impacto potencial sobre la empresa, utilizando diversas técnicas, como análisis de sensibilidad, análisis de escenarios y análisis de valor en riesgo.
Mitigación de los riesgos
Son las medidas diseñadas para reducir el impacto de lo riesgos y pueden incluir estrategias como la diversificación, cobertura y gestión de crisis.
Monitoreo de los riesgos
Uso de métodos de seguimiento constante para asegurarse de que las estrategias están siendo efectivas.
Entre los ejemplos más comunes de cómo la gestión de riesgos financieros puede ayudar a las empresas están las evaluaciones de riesgo de crédito de los clientes, análisis para proteger las ganancias de las fluctuaciones del mercado, conocer las oportunidades de financiación o hacer un estudio de los riesgos operativos, a fin de proteger la reputación de la organización.
Cobertura de Divisas
Consiste en minimizar las posibles pérdidas que una empresa pueda sufrir debido al cambio en el valor de la moneda de su inversión. Al invertir en mercados internacionales, el valor de la moneda extranjera puede cambiar rápidamente y afectar negativamente la inversión total.
La cobertura de divisas puede tomar varias formas, como el uso de contratos de futuros o fondos de cobertura, que protegen el valor de su inversión, incluso si la tasa de cambio fluctúa adversamente.
De esta manera, las empresas pueden protegerse de las modificaciones inesperadas en los tipos de cambio y así limitar su exposición al riesgo de pérdida monetaria en los mercados internacionales.
Por ejemplo, una empresa que exporta productos a Estados Unidos puede estar expuesta a un riesgo de apreciación del dólar.
Si el dólar se aprecia, los ingresos de la empresa en dólares se reducirán en términos de su moneda local. Al cubrirse, la empresa puede asegurar sus ingresos en dólares, independientemente de la apreciación del dólar.
Por otro lado, esta práctica ayuda a las empresas a gestionar su liquidez, ya que las empresas que tienen pasivos denominados en una moneda extranjera pueden estar expuestas a un riesgo de liquidez si el tipo de cambio se deprecia.
Y si el tipo de cambio se deprecia, los pasivos de la empresa en moneda extranjera aumentarán en términos de su moneda local.
Entre sus beneficios se encuentran:
- Mejoran la planificación financiera, al saber qué esperar del tipo de cambio, lo que permite a las empresas tomar mejores decisiones sobre sus gastos e inversiones.
- Reducen el riesgo de pérdidas cambiarias, es decir, si el tipo de cambio se mueve en contra de la empresa, la cobertura puede ayudar a proteger sus ingresos o gastos.
- Aumentan la estabilidad financiera, reduciendo el riesgo de pérdidas cambiarias para que la empresa se centre en su negocio principal y no se preocupe por los cambios en el tipo de cambio.
Ahora bien, la cobertura de divisas no es una solución perfecta. Puede ser costosa y no ser efectiva en todas las situaciones. Sin embargo, es una herramienta importante que puede ayudar a las empresas a gestionar su riesgo cambiario.

Prueba de ello, es que se aplica, por ejemplo, cuando una empresa exporta productos a un país extranjero y se cubre contra una apreciación del dólar para asegurar sus ingresos en dólares. También cuando una empresa tiene préstamos en monedas extranjeras se protege contra una depreciación para confirmar sus pagos de intereses.
Otro escenario ocurre cuando una empresa tiene inversiones en activos denominados en una moneda extranjera y desea blindarse contra una depreciación de la moneda extranjera para proteger sus inversiones.
De esta forma, la gestión de riesgos financieros y la cobertura de divisas son fundamentales para las empresas que buscan evitar la incertidumbre de las pérdidas monetarias en los mercados, con el fin de tomar decisiones financieras bien informadas y estratégicas.

